Publicado el 04/06/2025 por Administrador
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Con temperaturas que pueden superar los 45 grados centígrados, Arabia Saudita ha desplegado un plan de acción sin precedentes para proteger a los peregrinos del Hajj 2025 frente al calor abrasador. El objetivo: evitar tragedias como la del año pasado, cuando más de 1.300 personas fallecieron por golpes de calor durante la peregrinación a La Meca.
Este año, el gobierno saudita ha endurecido los controles de acceso a la ciudad sagrada. Solo los peregrinos con el visado oficial de Hajj pueden ingresar y utilizar las instalaciones preparadas, que incluyen espacios climatizados, áreas de sombra y atención médica inmediata. Quienes violen esta disposición se exponen a multas de hasta 5.000 dólares, y ya se han sancionado a más de 23.000 personas por organizar peregrinaciones no autorizadas.
Una de las iniciativas más visibles es la plantación de más de 10.000 árboles en zonas clave como Muzdalifah, con el fin de ofrecer sombra natural a los fieles. Además, se han instalado suelos de caucho que ayudan a reducir la temperatura del piso y evitar quemaduras, especialmente durante las caminatas religiosas que suelen realizarse bajo el sol intenso.
Tecnología y prevención van de la mano. El Ministerio del Interior ha desplegado drones equipados con cámaras térmicas para identificar a peregrinos con signos de insolación o localizar puntos de calor peligrosos. También se han habilitado estaciones meteorológicas automáticas que emitirán alertas en tiempo real si las temperaturas alcanzan niveles críticos.
En total, se han movilizado más de 250.000 trabajadores, entre personal de seguridad, salud y logística, para asistir a los más de dos millones de peregrinos que se esperan este año. La infraestructura médica incluye clínicas móviles, puestos de hidratación y hospitales con unidades especiales para tratar golpes de calor.
Para reforzar el bienestar de los peregrinos, se han dispuesto más de 400 unidades de refrigeración y se han habilitado 50.000 metros cuadrados adicionales de áreas cubiertas. Las autoridades han hecho un llamado a seguir las recomendaciones, como evitar las horas pico del calor, hidratarse constantemente y usar sombrillas o ropa adecuada.
Estas acciones están enmarcadas dentro del ambicioso plan Visión 2030, con el que Arabia Saudita busca transformar su imagen global, diversificar su economía y mejorar la experiencia de los visitantes, especialmente en el ámbito del turismo religioso, que representa una fuente de ingresos de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares anuales.
La peregrinación a La Meca, uno de los cinco pilares del islam, representa no solo una obligación espiritual, sino también un enorme reto logístico y humanitario. Este año, más que nunca, las autoridades sauditas se juegan su reputación al intentar garantizar un Hajj seguro, ordenado y libre de tragedias.