Fernando Alonso, el gran ausente del «El Mayor Espectáculo del Automovilismo»

El español Fernando Alonso. EFE/Archivo

Indianápolis (EE.UU.), 26 may (EFE).- El piloto español Fernando Alonso no podrá este domingo formar parte de los 33 corredores que van a protagonizar la lucha por conseguir el título de la prueba automovilística más importante del año en Estados Unidos, como será la 103 edición de las 500 Millas de Indianápolis.

Los problemas mecánicos, un accidente desafortunado y una mala planificación del equipo McLaren con el que se presentó para competir le impidieron al final estar presente por segunda vez en el circuito oval de Indianapolis Motor Speedway, donde hizo su debut en el 2017 para impresionar y ganar el premio de Mejor Novato.

Tambien en aquella ocasión una avería en su monoplaza hizo que el piloto asturiano, dos veces campeón de la Fórmula 1, se quedase sin la posibilidad de luchar por el título.

Sin embargo, su debut hizo y presencia en la carrera hizo las 500 Millas tuviesen una dimensión internacional y de popularidad que nunca antes había tenido.

Todos sin excepción, desde el legendario dueño Roger Penske, quien con su equipo del mismo nombre ha tenido siempre a los mejores pilotos y ganado 17 títulos de las 500 Millas, hasta los patrocinadores reconocieron que la presencia de Alonso con el equipo de Andretti Autosport, había significado poner a la prueba en otro nivel más alto de exposición.

«La presencia de Alonso en la carrera es lo mejor que le pudo pasar a la competición automovilística IndyCar», admitía el veterano piloto brasileño Helio Castroneves, que tiene en su poder tres títulos de campeón en Indianápolis. «No solo es un piloto excepcional sino que también es un deportista carismático que arrastra tras él una gran audiencia».

Los índices de audiencia de televisión y de todas las plataformas para ver el debut de Alonso se incremento de manera considerable como mostraron los datos oficiales de IndyCar relacionadas con la transmisión online, interacción en redes sociales y tráfico en la página web de la serie.

Las transmisiones online de los entrenamientos de Indy 500 obtuvieron un aumento del 1.528 % como resultado del factor Alonso en su debut.

Lo mismo sucedió este año cuando Alonso había llegado con la esperanza de luchar por el gran sueño de alcanzar la Triple Corona después de haber ganado en la Formula 1 y en la modalidad de resistencia con las 24 Horas de Le Mans.

Alonso buscaba ser el primero en conseguirlo desde que lo lograse el piloto inglés Graham Hill en 1972 y todo el centro de atención estaba puesto de nuevo en el corredor asturiano.

De ahí, que nada más llegar este año a Indianápolis, Alonso volvió a ser el gran centro de atención en las ruedas de prensa, aunque se sabía que su coche no iba a ser el más competitivo.

De nuevo, a pesar de todas las dificultades que tuvo en los entrenamientos, el accidente, e inclusive hasta el último segundo cuando se conoció en la repesca de clasificación que quedaba eliminado, todo el centro de atención estuvo puesto en Alonso.

Por esa realidad de protagonismo, el equipo de McLaren valoró la posibilidad de haberle comprado un asiento al piloto asturiano para que estuviese este domingo en la pista.

Una opción que también los organizadores, los patrocinadores y la televisión habían visto podría ser «de gran interés para todos».

Al final no se dio porque Alonso puso por encima de los interés económicos, de audiencias, de imagen y de popularidad, la ética profesional y el respeto por el resto de los pilotos que con su esfuerzo y sacrificio habían logrado el derecho a competir.

Sin embargo, dentro del mundo de la competición de la IndyCar, la eliminación de Alonso lo ha convertido este año en el «gran ausente» de «El Mayor Espectáculo del Automovilismo».